URGENTE!!!

SITUACIONES QUE EXIGEN UNA CONSULTA INMEDIATA A LOS SERVICIOS MÉDICOS
Niños menores de 3 meses con fiebre (temperatura mayor de 38ºC).
Niños con temperatura por encima de 40.5ºC.
Niños con fiebre elevada y un estado general muy afectado (el niño está más postrado de lo que sería explicable por la fiebre, y no mejora al tratarle ésta).
Niños con fiebre que, además, comienzan a presentar por el cuerpo unas pequeñas manchas rojas que no desaparecen al estirar la piel a su alrededor (petequias).
Vómitos frecuentes (“todo lo que toma”) que no ceden en 6 u 8 horas en el niño menor de 3 meses, o en 24 horas en los más mayorcitos.
Diarrea abundante acompañada de vómitos en el niño menor de 1 año.
Pérdidas de conocimiento con o sin movimientos anormales  de tipo convulsivo.
Atragantamientos que dificulten la respiración del niño.
Caídas o golpes en la cabeza que provoquen pérdida de conciencia.
Hemorragia abundante. Si es masiva comprima la zona de sangrado y solicite ayuda urgente.

URGENTE!!!

PROBLEMAS EN EL RECIEN NACIDO. MOTIVOS DE CONSULTA INMEDIATA
Llanto: si llora más de lo habitual y de forma diferente, y no se calma con las medidas habituales, o cuando el llanto es quejumbroso.
Vitalidad: si está muy decaído o adormilado y le cuesta despertar, y la piel presenta una tonalidad pálido-amarilla.
Dificultad para respirar: si le cuesta trabajo respirar, si se queja al acabar cada espiración o si respira más deprisa será necesario consultar de forma inmediata con el médico.
Cambios de color: si el cuerpo del bebé se pone azulado, sobre todo los labios, o adquiere un color grisáceo (será necesario consultar de forma inmediata).
Puntos o manchas rojas en la piel: si aparecen puntos o pequeñas manchas de color rojo oscuro que antes no estaban.
Alimentación: Si se fatiga, si suda al realizar las tomas o cuando tiene vómitos a chorro en varias tomas.
Fiebre: cuando la temperatura corporal es superior a 38º, o cuando presenta hipotermia (disminución de calor corporal) menor de 35.5º.
Movimientos rítmicos y pérdida se conciencia (convulsiones): los temblores en las extremidades y en la barbilla son naturales, y desaparecen al cogerlas. Si se pone rígido o con la mirada perdida, o se queda sin fuerza, puede tratarse de una convulsión y debemos acudir al servicio de salud más próximo.

Nota

Aquí se reflejan las situaciones que justifican acudir de forma urgente a los servicios médicos. Si alguna vez le ocurre algo de esto, no se preocupe en pedir cita y acuda de forma inmediata al servicio de salud más próximo.

En las demás circunstancias es prudente solicitar una cita con su pediatra. Desde la pestaña "Citas y más" puede obtenerla.

Use cuando le sea posible este tipo de servicios para buscar información sobre cuidados y salud. Evitará más de una visita. De igual forma aproveche los servicios de consulta telefónica y por correo electrónico cuando su pediatra disponga de ellos.

Recuerde que el buen uso de los servicios posibilitará que cuando los necesite se encuentren disponibles.